|
|
|
|
| |
|
|
| |
Actividades |
| |
|
|
Deportes de Aventura |
Gastronomía |
Shiatsu |
|
| |
Senderismo |
| |
| |
Miles de años han tardado el caudaloso Ebro y su afluente el Rudrón para abrir su curso hacia el Mediterráneo. Atravesar la provincia burgalesa no ha sido una labor fácil. Para ello, la feroz fuerza del agua ha desgastado la roca caliza. Hoy podemos contemplar atónitos el resultado. Junto a los páramos mesetarios de Castilla, la orografía se complica: las altas paredes rocosas acompañan a los ríos a lo largo del espectacular recorrido; son Los Cañones del Ebro. Junto a esta naturaleza inalterada, los colores ocres de las calizas y del páramo contrastan con los tonos verde de los encinares y de la exhuberante vegetación de ribera. |
| |
| |
| CAÑÓN DEL EBRO |
Ruta a pie (hay quien la hace en bicicleta, pero en algún tramo quizás hay que llevarla encima)
Época recomendable: todo el año
Dificultad: media
Distancia: 15 kilómetros, entorno a las 6 horas y media
Interés: relieve geológico, fauna, flora y arte
Mapas topográficos 1:55.000: nº 19-8. |
|
|
|
|
|
El río Ebro, que se interna en Burgos a través del potente macizo de las Loras, ha tallado a su paso una espectacular sucesión de hoces, gargantas y cañones calizos que en algunos puntos alcanzan más de 200 metros de profundidad. El relieve, la diversidad biológica -destacan las poblaciones de aves rapaces y nutria- y la riqueza botánica del interior de estos desfiladeros han configurado un paisaje que es una verdadera tentación para los amantes del senderismo y la naturaleza en estado puro.
|
El sendero del Cañón del Ebro se encuentra marcado con las señales blancas y amarillas correspondientes a un pequeño recorrido, ya que su longuitud ronda los 15 kms. Comienza este itinerario en Valdelateja, junto al panel que informa sobre la ruta (antes de cruzar el puente que cruza el río). Se debe cruzar el puente, girar a la izquierda y llegar a la iglesia. Desde allí, una estrecha senda deja el Rudrón a la izquierda.
Este río debe de sortear rocas formando vistosas cascadas y salvando el desnivel, antes de que sus aguas se incorporen a las del Ebro. Desde la estrecha senda por la que se camina, y entre la espesa vegetación de ribera, se puede divisar en la orilla contraria la Ermita de Nuestra Señora de Ebro. Más adelante se cruza el río por una pasarela y se gira a la derecha para bordear la vieja central eléctrica del Porvenir. |
|
 |
|
El compañero de viaje, el Ebro, ahora a la derecha conduce a Pesquera entre altas paredes rocosas, morada de una gran colonia de buitre leonado. Se puede disfrutar del espectacular paisaje durante varios kilómetros, hasta llegar a una chopera, donde el desvío izquierdo asciende a Pesquera. Ahora se descubre este bello conjunto medieval, donde sus sólidas casonas lucen en sus fachadas espléndidos blasones. Antes de salir de Pesquera, frente al "Mesón del Cañón", se puede observar una curiosa inscripción y un escudo. Tras cruzar el puente se asciende por la carretera y así se llega a un cruce.
A una escasa distancia, y en dirección al puerto de la Eme, parte a mano derecha el antiguo camino de Cortiguera. Vale la pena detenerse y admirar el pozo de San Vicente, cuyo arroyo finaliza su curso en el Ebro. Ahora el sendero se hace más ancho y la pendiente se incrementa. Se llega a una ancha pista que, tras salvar un barranco, asciende y finaliza en el señorial lugar de Cortiguera. Antes de abandonar este encantador rincón se pasa junto a la fuente y un monumental palacio.
Se emprende de nuevo la ruta, por un camino más ancho que se dirige hacia Valdelateja por la parte superior del Cañón. Desde distintos puntos de la ruta, la vista sobre el Ebro es única y impresionante. Tras caminar un rato, se llega a un cruce donde el ramal derecho atraviesa un bosquete de encinas para descender después por un curioso y divertido camino antes de llegar al final del itinerario, Vadelateja. |
|
| |
| ERMITA DE SANTA ELENA Y CENTOLA |
| |
Este corto itinerario está recomendado en especial para todos aquellos que no disponen de tiempo para realizar la ruta del Cañón del Ebro. Partiendo desde Valdelateja, una ancha pista, paralela al río Rudrón, se acerca hasta la Posada del Balneario. También se puede realizar este primer tramo por la orilla del río. Una vez en la Posada, se cruza el río y se toma una estrecha senda a la izquierda, que va ascendiendo lentamente hasta Siero, un antiguo poblado abandonado. Se pasa junto a las ruinas de su iglesia y se sigue ascendiendo hasta la parte alta del cerro, lugar donde se encuentra la Ermita y se goza de una espectacular vista y de una paz absoluta.
Para el regreso, se toma la misma senda a Siero. Metros más abajo, el ramal derecho lleva de nuevo a Valdelateja. |
|
 |
|
| |
ENTORNO A ORBANEJA DEL CASTILLO |
Ruta a pie
Época recomendable: todo el año
Dificultad: baja
Distancia: 4 kilómetros, 2 horas
Interés: relieve geológico, fauna, flora y arquitectura popular
Mapas topográficos 1:25.000: nº 109-111 y 135-1 |
|
|
|
|
El Cañón del Ebro a su paso por Orbaneja del Castillo es uno de los enclaves paisajísticos y medioambientales más bellos e impactantes de todo el norte de España.
Desde el mismo pueblo parte una sencilla y atractiva ruta de senderismo que permite hacerse una completa idea del encanto del lugar. Hay que seguir el camino que asciende hasta una especie de cornisa natural desde la que se divisa un increíble paisaje; el Cañón del Ebro y el pintoresco caserío de Orbaneja del Castillo descolgándose arracimado por sus empinadas laderas tobáceas.
Al fondo y como cerrando el horizonte se descubren unos relieves en los que la sabia combinación de los elementos ha labrado un conjunto de fantásticas y descomunales ruinas naturales.
Para completar el recorrido hay que continuar ascendiendo hacia el páramo hasta encontrar el camino que por las eras vuelve a descender hacia el pueblo. En Orbaneja se puede realizar una interesante visita guiada de la Cueva del Agua. |
|
| |
| EL ALTO RUDRÓN |
Ruta a pie
Señalización: PR.C.BU-3
Época recomendable: todo el año
Dificultad: baja
Distancia: 6,5 kilómetros, 2 horas
Interés: relieve geológico, fauna, flora
Mapas topográficos 1:25.000: nº 135-III y IV |
|
|
|
|
| Una de las más impresionantes rutas de senderismo que se pueden llevar a cabo en esta privilegiada comarca burgalesa es la que discurre paralela al río Rudrón entre las localidades de Hoyos del Tozo y Moradillo del Castillo. En este último pueblo, al que se accede desde Tubilla del Agua, hay que descender hacia la orilla del río y, siempre con el mismo a mano derecha, remontar su curso a la búsqueda de sus fuentes. |
|
 |
|
| La ruta discurre por el fondo de la larga y serpenteante cicatriz excavada por el Rudrón. El interior de la estrecha garganta caliza sirve de refugio a una abundante comunidad vegetal y animal. El árbol dominante es el quejigo y las rapaces, entre ellas varias parejas de la escasa águila real y perdicera, son las reinas de los escarpados cortados. El alto Rudrón es además uno de los más importantes refugios para las nutrias de toda la península. El regreso se efectúa por el mismo camino. |
| |
| VALLES ROMÁNICOS |
Ruta a pie
Época recomendable: todo el año
Dificultad: baja
Distancia: 8 kilómetros, 3 horas (ida)
Interés: relieve geológico, fauna, flora
Mapas topográficos 1:50.000: nº 18-8 |
|
|
|
|
| |
El río Moradillo y los arroyos que forman su cabecera han excavado en los bordes del páramo de Masa varios vallejos, profundos y serpenteantes, en los que se refugian unos tupidos bosques de quejigo y encina. El contraste entre esta vegetación y los desolados páramos protagoniza el recorrido.
En el señorial pueblo de Moradillo de Sedano y junto al panel indicador de la ruta, situado en la salida hacia Quintanaloma- parte un camino, a mano derecha de la carretera, por el que se inicia el recorrido. Tras cruzar un arroyo y pasar junto a una granja se llega a un cruce en el que hay que tomar la senda de la izquierda. Sin ningún problema, ya que todas las bifurcaciones están perfectamente señalizadas por tablillas de madera o marcas de pintura de los senderos de Pequeño Recorrido (PR), el itinerario se interna en un cerrado vallejo cubierto por una espesa vegetación de quejigos y encinas. En esta zona no es raro sorprender el paso de algún corzo o contemplar las hozadas de los jabalíes. |
Un suave ascenso permite al sendero alcanzar Quintanaloma. A la entrada de este pueblo, que domina los páramos circundantes, se localiza una bella fuente románica del siglo XVI. Su caserío responde a la típica estructura de las localidades situadas en lo alto de los páramos y sus recias y cerradas casas de piedra muestran pequeños vanos para defenderse de los fríos y ventosos inviernos que reinan en la zona. En Quintanaloma se puede ver una antigua casa fortificada, de estilo gótico tardío, que luce una ventana embolada rematada por un escudo señorial. |
|
 |
|
La ruta prosigue por el camino que conduce hasta el abandonado pueblo de Loma. Todo el paisaje aparece presidido por la impresionante mole de la iglesia parroquial de Quintanaloma: una especie de faro que se alza sobre las parameras del entorno. De Loma sólo quedan ruinas y calles cubiertas por la vegetación. El señalizado del camino se acerca hasta las inmediaciones de un interesante enclave paisajístico presidido por la ermita de Santa Ana. Esta restaurada y sencilla construcción se levanta encima de un atrevido espolón rocoso que se abre sobre el profundo valle excavado por el arroyo de la Nogala. Entre la fauna presente en la zona destacan las aves rapaces – buitre leonado, alimoche, halcón peregrino y águila real – y las esteparias: alcaraván, terrera común, calandria, curruca tomillera, sisón, ortega y alondra de Dupont. Los mamíferos están representados por el majestuoso lobo ibérico.
Para continuar la marcha es necesario descender hasta el fondo del cortado. Rodeado por un espeso bosque de quejigos, el camino pasa junto al manantial de Valdeperra y prosigue suavemente con dirección a Moradillo de Sedano. La ruta puede finalizar visitando la iglesia románica de este pueblo, que conserva un excepcional pórtico de finales del siglo XII. |
|
| NOCEDO, HUIDOBRO, CORTIGUERA |
Ruta a pie
Época recomendable: todo el año
Dificultad: media
Distancia: 18 kilómetros, 8 horas
Interés: relieve geológico, fauna, flora
Mapas topográficos 1:25.000: nº 135-I |
|
|
|
|
Estos tres singulares pueblos están enclavados en una de las zonas más bellas y solitarias de España. La Hoya de Huidobro, el desfiladero de Tejera, el barranco del Molinillo y el Cañón del Ebro son algunos de los paisajes a descubrir con este recorrido.
El recorrido se inicia en Nocedo, un pueblo cuyo caserío está protegido por un llamativo anfiteatro rocoso. El camino que enfila hacia Huidobro es el primero que se encuentra a mano izquierda, saliendo del pueblo por la carretera. Sin ningún inconveniente se alcanza la pista asfaltada que hacia la izquierda conduce hasta Huidobro. Muy cerca queda el dolmen de el Moreco.
Tras atravesar una cancela para el ganado se puede tomar un atajo que baja por el interior del bosque. El sendero se descubre justo al lado del arranque de la pista de tierra que sube al parque eólico. La Hoya de Huidobro es una verdadera isla verde, formada por bosques de Hayas y robles, que aparece rodeada por las desoladas parameras de La Lora.
El sendero desemboca en la pista poco antes de alcanzar Huidobro. Lo mejor es dirigirse hasta la loma sobre la que se alza su iglesia románica. Detrás del ábside del templo se divisa la entrada del desfiladero de la Tejera. Hay que descender campo a través y, tras cruzar un arroyo, entroncar con el camino que se introduce en la garganta.
El lugar es tan profundo y estrecho que la humedad y penumbra que reina en su interior ha favorecido el crecimiento de un bosquecillo de tejos. Estos mágicos árboles están acompañados por grandes y añosos ejemplares de haya. Poco a poco la garganta se abre y el camino asciende, siguiendo ahora el curso del arroyo Turriente, hasta llegar al barranco de Molinillos. Tras pasar otra cancela, el camino alcanza una carretera. Unos pocos metros a la izquierda permiten localizar el camino rural que avanza hacia Cortiguera.
Enseguida se enlaza con el PR del Cañón del Ebro. Siguiendo sus marcas se llega a Cortiguera. Tras disfrutar de sus espléndidos palacios barrocos, el señalizado sendero avanza al encuentro del Cañón del Ebro. El evocador camino por el que discurre la ruta permite descubrir unas increíbles vistas de este singular y sugerente paisaje. Al llegar al cruce que desciende a Valdelateja se debe abandonar el PR y continuar por el camino que se interna en un tupido encinar. Sin hacer caso de un ramal que aparece a la izquierda, se alcanza una marcada pista. Muy pronto y hacia la izquierda se descubre un camino que, también aparece a mano izquierda, atraviesa un pinar de repoblación y enfila hacia Nocedo. A la salida del pinar no se debe hacer caso del marcado cortafuegos y proseguir por el camino que acaba junto a la iglesia del pueblo. |
| |
| PÁRAMOS Y CAÑONES |
Ruta a pie o en bicicleta de montaña
Señalización: PR.C.BU-2
Época recomendable: todo el año
Dificultad: media
Distancia: 26,8 kilómetros
Tiempo a pie: 10 horas
Tiempo en bicicleta: 4 horas y media
Interés: relieve geológico, fauna, flora
Mapas topográficos 1:25.000: nº 135-I y 109-III |
|
|
|
|
Muy pocas zonas de España pueden presumir de la belleza y calidad ecológica del paisaje generado por el río Ebro en su discurrir por Burgos. Uno de los enclaves más valiosos es el tramo de cañones y páramos ubicados entre Quintanilla Escalada, Pesquera de Ebro, Turzo y Orbaneja del Castillo.
La ruta se inicia en Quintanilla Escalada, justo enfrente de la gasolinera, por el camino que parte a la derecha del puente sobre el río Ebro. Prestando un poco de atención se puede descubrir un curioso acueducto metálico que cruza el río y que abastece de agua a la central de El Porvenir.
El recorrido se interna por el fondo del espectacular Cañón del Ebro y tras alcanzar la zona de llamativas cascadas por las que desemboca el Rudrón en el Ebro, alcanza sin problemas la ermita de Ebro. A este venerado santuario burgalés – siguiendo la tradición pagana, sacrilizaba el río y el impresionante paisaje que lo rodea – acudían en romería todos los pueblos de la zona. Un poco más adelante la ruta coincide con el también señalizado sendero del Cañón del Ebro, que llega desde Valdelateja, y pasa junto a la antigua central hidroeléctrica, inaugurada en 1907, que abastecía de electricidad a la ciudad de Burgos.
Siempre por el fondo del cañón, se llega a la altura de Pesquera de Ebro. A la salida de este señorial pueblo, sin atravesar su elegante puente de piedra, hay que tomar la calle-camino que se aleja del Ebro y asciende suavemente a la busqueda de Turzo.
El paisaje sufre una radical transformación y los páramos se convierten en los protagonistas absolutos. Su aspecto es desolado, sólo crecen unos pocos carrascales y algunos enebros aislados, pero esta primera impresión es engañosa y lo que a simple vista parece un desierto medioambiental conforma un valioso ecosistema para las aves esteparias. Incluso se ha localizado la rara alondra de Dupont.
Una vez visitado el conjunto rural de Turzo, el recorrido enfila hacia la Venta de Orbaneja. Tras cruzar la carretera de Santander y dejando los edificios de la Venta a la izquierda, el amplio camino inicia su descenso hacia Orbaneja del Castillo. La ruta atraviesa una zona de eras, en las que se localizan numerosas edificaciones de origen pastoril, y alcanza un espectacular mirador desde el que se divisa una singular panorámica del Cañón del Ebro y del pueblo de Orbaneja del Castillo.
Después de disfrutar de este bien conservado núcleo rural es preciso tomar la escalera que desciende junto a la bella y ruidosa cascada que brota de la Cueva del Agua. Una vez en la carretera hay que localizar y descender hasta el puente que cruza el Ebro. En la otra orilla se debe tomar el sendero que, hacia la izquierda y otra vez por el fondo del cañón, conduce – pasando junto a Escalada – hasta el punto de partida. |
| |
| UN PASEO POR SEDANO |
Ruta a pie
Época recomendable: todo el año
Dificultad: baja
Distancia: 3,1 kilómetros y una hora
Interés: relieve geológico, fauna, flora
Mapas topográficos 1:25.000: nº 135-III |
|
|
|
|
Este corto pero atractivo recorrido permite hacerse con una visión completa del emplazamiento y del entorno geográfico de los barrios que componen la villa de Sedano. Además se podrá conocer de primera mano la iglesia parroquial, la necrópolis altomedieval y la cascada del río Sedanillo.
Desde la Plaza Mayor de Sedano hay que tomar el camino cementado que asciende hasta lo alto del espolón rocoso que preside todo el pueblo. En su cima se localiza la impactante iglesia parroquial de Santa María. Edificada sobre los restos de otro templo románico más antiguo, es de estilo gótico tardío y puede fecharse en el segundo tercio del siglo XVI. Levantada con una bella piedra de color dorado, presenta una sola nave cubierta por tres tramos de bóvedas estrelladas y una notable portada renacentista organizada como frente triunfal a modo de retablo. En su interior se guardan varias joyas artísticas.
Una vez contemplada la iglesia hay que descender unos metros por la pista que asciende del pueblo y tomar el primer camino que parte a la derecha. Tras pasar por debajo del templo el camino se abre a una zona despejada en la que se divisa un modesto afloramiento rocoso. Sobre el mismo se descubren los restos de una necrópolis altomedieval, con varias tumbas antropomorfas excavadas en la roca. Los enterramientos pueden fecharse a comienzos del siglo X y son un testimonio más de los muchos vestigios arqueológicos e históricos aparecidos en la zona de El Castro. En sus inmediaciones también se pueden ver los primeros vestigios relativos a la ocupación humana de Sedano, que se remontan al Neolítico, hace aproximadamente 5000 años, y se concretan en los monumentos megalíticos de Ciella, La Mina y Fuentepecina.
Para proseguir el recorrido hay que dejar el camino más marcado, que asciende hacia el páramo, y tomar el sendero que bordeando la necrópolis por la derecha se dirige hacia el barrio de Lagos. Debajo del caminante se abre el valle del río Sedanillo, salpicado de los nobles edificios que componen los barrios de Sedano.
Sin ningún problema la estrecha vereda inicia el descenso al encuentro del estrechamiento por el que río se precipita formando una espectacular cascada. Justo encima aparece tendido un antiguo y elegante puente de piedra. Junto al salto de agua y aprovechando el desnivel del terreno existe, desde la Edad Media, un molino harinero. El rincón es de gran belleza y ve incrementado su interés por el alto valor ecológico del enclave. Entre la fauna destacan la trucha común y el martín pescador.
Desde el molino parte un camino que enseguida alcanza el barrio de Lagos. Disfrutando de sus elegante edificios, en los que se mezclan a partes iguales las solanas montañesas y los escudos y adornos del pasado señorial, se alcanza la pista asfaltada que enlaza con la carretera que conduce de nuevo hasta el punto de partida. |
| |
| OTRAS RUTAS |
A lo largo de la ribera del Ebro se pueden encontrar zonas llanas y frescas, ideales para el paseo en los meses de calor. Frente a la estación de servicio Ebro de Quintanilla Escalada, sin cruzar el río, parte una pista que lleva hasta la Ermita de Nuestra Señora de Ebro y la Central del Porvenir. El suave camino, paralelo al río Ebro, discurre por el fondo del Cañón. El regreso se emprende por el mismo camino. Desde la misma estación de servicio se puede llegar a Escalada por una ancha pista.
Si se quiere andar algo más se puede enlazar con la bella localidad de Orbaneja del Castillo por una estrecha senda. Para regresar, se utilizará el mismo itienerario. Si se prefiere partir desde Orbaneja, se tiene una buena opción para ascender al páramo y ver este bello pueblo desde lo más alto. Llama la atención el fuerte contraste entre las parameras, los cortes rocosos y el fondo del Cañón regado por el Ebro. Las alternativas para pasear son muy numerosas. |
| |
| NOTA |
Esta información ha sido extraída del librillo “Rutas de senderismo por el Valle de Sedano” que recoge todas las rutas aquí citadas. Se puede encontrar en la oficina de turismo de Sedano (en la plaza Mayor) por el precio de 2€. Recomendamos a los caminantes llevarlo consigo mismo puesto que es pequeño y muy práctico. |
| |
|
| |
| |
|
|
|
|
|